martes, 22 de septiembre de 2009

NOTICIAS QUE NUNCA VAS A LEER

“Hoy el diario no hablaba de ti, ni de mi…” decía una línea de una vieja canción.
Estaría bueno encontrar una nota sobre el incentivo a la educación, propiciando la vuelta de los jóvenes y adolescentes a la escuela, seduciéndolos con algún método efectivo para que reconozcan la manera de seguir haciendo camino al andar.
Estaría bueno saber que se están implementando técnicas apropiadas para terminar con el delito de la desnutrición infantil, una de las tantas formas en que los gobiernos se encargan de perpetuar la pena de muerte día tras día.
Estaría bueno que nos sintiéramos literalmente libres para elegir qué queremos leer o qué canal queremos mirar sin que nos condicionen por ley.
Estaría bueno saber que a alguna de nuestras mentes brillantes se le ocurra la manera de combatir las causas que llevan a que nuestros pibes a robar o deambular sin sentido y sin rumbo fijo bajo el efecto de alguna sustancia.
Estaría bueno leer una nota donde alguien diga que se equivocó al implementar una medida luego de saber que no resultó.
Estaría bueno saber que ocupan la primera página las cosas realmente urgentes, esas que no pueden esperar.
Estaría bueno leer sobre la protección de recursos naturales con medidas apropiadas para lo que ya no puede esperar, aún sabiendo que es tarde y el tiempo no nos esperó.
Estaría bueno leer sobre lo que te pasa a vos y a mí. Es decir, nosotros.

miércoles, 22 de julio de 2009

LOS IDIOMAS

SOBRE LOS IDIOMAS Y SOBRE NOSOTROS.

A lo largo de tantos años de docencia he podido aprender una gran cantidad de cosas.
Entre ellas: las distintas formas de acercar el idioma inglés a los alumnos.
La reacción de los alumnos con respecto al idioma inglés es que algunos lo aman, otros lo rechazan, para otros es indiferente.
Me he propuesto tratar de lograr que los alumnos lleguen a comprender la importancia de la comunicación, la importancia de la no discriminación, la importancia de incorporar conocimiento, la importancia de superarse por medio del conocimiento.
Pero aún así muchos de mis alumnos persisten en su rechazo del idioma inglés. Rechazo basado en conceptos vinculados con la afinidad o no hacia la política y la sociedad de los países de habla inglesa.
Hace algún tiempo leí un libro escrito por Ernesto Sábato denominado “La cultura en la encrucijada nacional”. Allí el autor expone su postura con respecto a no comprender por qué tanta gente rechaza enfáticamente todo lo que viene de afuera, todo lo que en otros países ha resuelto problemas, todo lo que ha ayudado a solucionar situaciones más allá de las fronteras y se podría aplicar aquí. Pero la sola idea de pensar que alguna determinación tuvo éxito en el exterior no debe ser ni remotamente propuesta para ser aplicada aquí. Más allá de las diferencias entre todos los países del planeta, obviamente existen cambios que se pueden aplicar para adaptar la solución a los problemas locales. Aún así el rechazo persiste.
En el mismo libro el autor dice que no comprende por qué se ha adoptado el idioma español como idioma oficial de los países de nuestra región. Entiéndase por región a los países que conformamos América Latina. Sabemos que el idioma español fue impuesto por el imperio. El mismo imperio que causó una incomprensible cantidad de muertos que supera a las muertes ocasionadas en la primera y segunda guerras mundiales juntas. El mismo imperio que robó tesoros arqueológicos, reliquias valiosísimas y llevó para sus arcas impensadas cantidades de oro y metales preciosos dejando atrás una de las devastaciones más grandes de las que tenga memoria la humanidad. El mismo imperio que desconoce estas atrocidades. El mismo imperio que dejó como legado cientos de enfermedades, odio y resentimientos. El mismo imperio al que hoy, aún hoy, muchos prefieren llamar “la madre patria”.
A partir de cierto momento en el curso de la historia en nuestro occidente se ha difundido entre algunos sectores la idea centrada en querer hacer pensar que los terribles problemas que tiene América Latina son ocasionados por los países del norte, o más específicamente el “gran país del norte”, es decir, por los Estados Unidos de América.
Algunos adoptaron esta idea, la incorporaron a su forma de pensamiento y han llegado a la absurda conclusión que nos pasa lo que nos pasa por culpa de ellos. Estamos como estamos por culpa de ellos. No podemos avanzar por culpa de ellos. No crecemos por culpa de ellos.
Los gobiernos populistas se han aprovechado de este pensamiento e inculcan entre sus seguidores esta idea. Entre sus seguidores se encuentra una gran masa de personas que no tienen acceso a la información y a la formación en el conocimiento. De esta manera son fácilmente manipulables para generar más votos que le ayudarán, obviamente, a esos gobiernos a seguir perpetuándose en el poder.
Hasta aquí la historia es terrible, cae en los mismos errores década tras década, dejando atrás a personas que parecen como detenidas en el tiempo. Y vemos por las calles a muchos de ellos llevando remeras con rostros de terroristas empuñando armas, como el caso del Che Guevara. Vemos a muchos de ellos aplaudiendo los discursos populistas que sólo llevan a que el desarrollo se detenga.
Entonces vienen a mi memoria situaciones que me ha tocado vivir: despedir a mis compañeros de la secundaria cuando iban a la guerra en el 82. Una guerra absurda como todas. Pero esta quizás lo fue más. Enviar a la guerra a pibes que nunca habían manipulado un arma sin la indumentaria adecuada para el horror más grande que alguien pueda imaginar. Todo terminó como se suponía. Había que tener un poco de conocimiento, nada más, para darse cuenta del gigante al cual nos enfrentaban. Nos mintieron, nos manipularon como sólo se hace por quien no se tiene el mínimo respeto. Y caímos en el barro.
Pero la culpa es de los demás. Esos que hablan inglés.
Luego viene a mi memoria la hiperinflación y el robo por parte del estado de nuestros ahorros. Los ahorros son parte de la propiedad privada. La propiedad privada es un derecho constitucional. El gobierno no respetó, ni respeta, la Constitución Nacional. Esos gobiernos no respetan NADA.
Pero la culpa es de los demás. Esos que hablan inglés.
Más tarde viene a mi memoria la anécdota que escuchamos cuando se acercan las elecciones para elegir funcionarios. En los pueblos más pobres de nuestro país se suelen cometer delitos imperdonables como retener los documentos de identidad de los votantes analfabetos o semi analfabetos con la falsa promesa de mejorar su calidad de vida cosa que nunca ocurrirá.
Pero la culpa es de los demás. Esos que hablan inglés.
Viene a mi memoria una serie de noticias publicadas donde se nos dice que capitales extranjeros se están apoderando de nuestras maravillosas tierras plenas de recursos acuíferos en el sur. Si alguien compra es porque alguien vende. El que vende lo hace porque está habilitado para hacerlo y el que compra también. Y se nos hace creer que nos roban lo nuestro.
Pero la culpa es de los demás. Esos que hablan inglés.
Haber tenido gobiernos de facto es un hecho que ocurre en países con debilidades notorias. En los “países en serio” es impensable que las fuerzas armadas ocupen el lugar del poder ejecutivo. La falta de conocimiento de nuestra ley fundamental, la Constitución Nacional, hizo posible que estos hechos ocurrieran en nuestra historia. A veces no es conveniente que el pueblo sepa ciertas cosas. Y lo peor es que muchos, pero muchos de verdad, aplauden estas iniciativas. Y nunca olvidemos que esos han sido “golpes cívico-militares”, de los cuales debemos hacernos responsables.
Pero la culpa es de otros. Esos que hablan inglés.
A veces quisiera que la memoria me traicione.
A veces quisiera que la realidad me demuestre que estoy equivocada.
Pero estos pocos ejemplos quizás sirven para explicar medianamente mi sensación de impotencia frente a tanta discriminación. Porque la discriminación no es sólo al negro, al judío o al drogadicto. También se discrimina al que habla otro idioma, simplemente porque es diferente al que yo hablo. Creo que no hay más arrogancia y soberbia que esta. Creo que no hay otra estupidez que supere a esta.
Entonces, cuando hablamos español, usémoslo para expresar ideas constructivas, para generar discusiones que tiendan a lo positivo, para aceptar que el otro piensa distinto, que se debe trabajar para el respeto entre todos.
Sé que los totalitarismos siempre autoritarios que nos han gobernado, y nos siguen gobernando, han generado estas conductas detestables en una gran porción de la población. Y creo, sin lugar a dudas, que debemos intentar cambiar esas conductas por nuestro propio bien, por el sólo fin de generar una sociedad donde se pueda convivir con las diferencias propias de todos y cada uno.
El conocimiento de un segundo idioma me sirve para abrir mi cabeza aún más cada día. Me sirve para comunicarme. Me sirve para entender y comprender la cultura del país donde se origina el idioma en cuestión. Me ayuda a crecer como persona porque tengo más conocimiento, más información. Me abre las puertas a destinos impensados. Está bueno aprender un segundo idioma, y un tercero y un cuarto idioma. Está bueno incorporar cosas nuevas a mi capacidad de entendimiento.
Los países de habla inglesa, sobre todo los Estados Unidos, han aumentado considerablemente su presupuesto para la educación de sus ciudadanos. Es prioridad en el presupuesto anual considerar la educación de los ciudadanos. Ese presupuesto también involucra propiciar el aprendizaje de un segundo idioma como lo es el español.
Cuánto quisiéramos que alguna vez algún gobierno nuestro se ocupe con seriedad y respeto por la educación pública que no tiene que ver exclusivamente con aumentar los sueldos de los docentes, sino con ocuparse de una de las funciones esenciales de la administración de un pueblo. Si comparamos los números de los presupuestos que los “países en serio” destinan a la educación con respecto a nuestro país nos daríamos cuenta cuánto le importan los niños y los jóvenes a nuestros funcionarios.
Tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido la educación es prioridad.
La tradición de preservar el idioma inglés y difundirlo a todas las latitudes ha sido y es una costumbre nunca postergada o dilatada en el Reino Unido, llegando así a todo el mundo y facilitando el acceso a la cultura inglesa por medio del idioma.
Podemos estar de acuerdo o no con las políticas de gobierno de los países de habla inglesa, sobre todo de los dominantes, pero qué tiene que ver eso con el idioma!!!!!!!!!!! Qué tiene que ver eso con la cultura, con los valiosos legados!!!!!!!!!!!!!!!
Creo que es hora de aprender a separar la paja del trigo. Creo que es hora de aprender a discernir.
Una vez que se logre esto estoy segura que se habrá superado un obstáculo que nos demora como humanos.




Cielo se dice “sky” en inglés. Viste? No tienen letras en común. Eso es lo maravilloso de los idiomas: son diferentes, son fabulosos. Son distintos como todos nosotros.
Animate a aprender un segundo idioma. No permitas que te metan ideas absurdas en la cabeza.

Vas a ver que para el conocimiento el cielo es el límite.

domingo, 22 de marzo de 2009

Brasil, una vez más


























































Este fue mi quinto viaje a Brasil y sé que no será el último porque a Brasil nunca se lo termina de conocer.

Todo empezó con un encuentro con amigos en una vieja casa de Palermo que mucho conoce del sonido que el tango dejó en sus paredes. Se trata de La Casa de María Tango. Allí se cuidan los detalles y el objetivo es pasarlo bien. Muy recomendado para quienes quieren conocer la esencia de Buenos Aires.

Empecé en San Pablo. La ciudad deSan Pablo es impresionante. Ya desde el avión uno tiene la primera idea de la magnitud del crecimiento de esta ciudad que, según dicen, ocupa el segundo lugar en cantidad de población luego de Nueva York dentro de América.

Queda muy claro la importancia económica dentro de la región, el liderazo de crecimiento sostenido y la influencia para los demás países.

Allí en San Pablo recorrí el Parque Ibirapuera, el Museo de Arte, el Mercado Municipal, las calles del centro económico. En San Pablo se respira un Brasil diferente al que yo ya conozco. San Pablo es el corazón de un empuje fuerte hacia adelante, siempre hacia adelante.

Luego seguí hacia Caraguatatuba. Nuevo lugar para mí que no estaba en mi itinerario. Pero eso es bueno. Es una ciudad pequeña, tranquila, donde la playa atrae por su calma y quietud.

Próxima parada: Paraty. El centro colonial impecable con sus calles de empedrado te recibe con el aire de toda ciudad que sabe como atraer a los viajeros. Cerca de allí, a unos 25 kilómetros, están las playas de Trindade con posadas y un aire relajado que te seduce.
Una escala obligada en Río de Janeiro para hacer conexión con Belo Horizonte y seguir hasta Ouro Preto. En Río volví al barrio de Santa Teresa. Allí hay un poco de Brasil dentro de la gran Río. Santa Teresa es el lugar de bares y sitios para descubrir, silencioso y colorido. Algo imperdible: subirse al vagón amarillo del tranvía.

Luego, Ouro Preto. Un sitio protegido por ser Patrimonio de la Humanidad, lo cual es bueno, porque es esencial preservar el caro sentido histórico para todos los humanos. Allí cada piedra, cada edificio, cada iglesia manifiestan un oscuro grito de dolor de un pasado cargado de injusticias contra los esclavos que llegaban desde Africa. El museo principal de la ciudad permite ver algunos elementos de tortura aplicados en el triste y doloroso pasado. La ley decía que cada 2000 habitantes se debía levantar una iglesia. Donde levantes tu vista podés ver una edificación de tipo religioso. Entonces empiezan a circular por mi mente los mismos conceptos que me llenan de bronca y dolor. Ha cambiado algo desde entonces?

Desde Ouro Preto seguí hasta Porto Seguro. Con un bus local llegás a unas playas realmente muy tranquilas que valen la pena ser visitadas. Y camino a las playas te podés detener en un centro que agrupa a los supuestos descendientes de los indios Pataxós. Apenas interesante.

Desde Porto Seguro hice un corto viaje a Arrayal de Ayuda donde se puede visitar el centro histórico y las playas de Pitinga.

Luego llegué a San Salvador de Bahía. Me alojé en un hostel que estaba a un paso de la playa en el sector de la conocida barra. El lugar es inmejorable para alojarse. El atardecer desde uno de los fuertes está todavía en mi memoria.

Y allí muy cerca está el famoso Pelourinho. Cómo describirlo? Allí abunda el color, la vibrante energía y un sinfín de personajes que hacen que ese lugar sólo pueda estar en Brasil.

Entonces entiendo de dónde sacaba toda esa maravillosa inspiración Jorge Amado.

La noche del martes es pura fiesta, laten las calles y la emoción se confunde con la sorpresa. Nadie quiere que termine la fiesta. Los tambores dejan de escucharse pero el sonido quedó alojado en algún rincón o en alguna esquina que huele a cachaza.

Siempre se vuelve a Brasil. Atrae desde la historia hasta sus increíbles playas, desde su gente cordial hasta la abundancia de todo, o casi todo. Sí, siempre se vuelve.












lunes, 3 de noviembre de 2008

Oeste de los Estados Unidos de América









































































































































Todo viaje comienza con una planificación.
Mi viaje comenzó con la solicitud de una visa. Un largo camino para la solicitud de una visa como no inmigrante.
Finalmente la obtuve y por 10 años! No es lo usual.
A partir de allí comencé a planificar mi viaje en cuanto a recorridos.
Primera escala en Atlanta y desde allí un vuelo más a Los Angeles.
La ciudad me recibió con un caluroso día de domingo.
El shuttle bus me llevó directo al hostel. Una recorrida por la calle Hollywood Boulevard me dio la primera impresión de una ciudad caótica que es imposible recorrer sin auto. De todas maneras pude ver lo que sí me interesaba: el camino de la fama con las estrellas sobre la vereda con los nombres de celebridades, el barrio Beverly Hills, las colinas con el nombre Hollywood en las alturas, las huellas de personas que admiré y admiro como Frank Sinatra que está siempre en mis recuerdos, la calle Rodeo Drive, la fachada del departamento donde se alojaba el personaje de "Mujer Bonita" al final de la película cuando recibe el ramo de flores (uy, qué emoción verlo), el centro comercial con edificios increíbles, y toda esa atmósfera tan ligada al mundo del espectáculo. Imposible no sentir curiosidad. Luego recorrí las playas Venice y Santa Monica, con sus largas extensiones de arena y sus ramblas para pasear y sacar fotos.
Los Angeles resulto ser, para mí, lo que más o menos había imaginado. No me pareció atractiva o deslumbrante. Sin embargo allí estuve. Un lugar más en mi lista de destinos.
Tomé un bus en horas de la noche para llegar a San Francisco en la madrugada del día siguiente.
Las luces de San Francisco, vistas desde el Bay Bridge (puente de la bahía, que no es el Golden Gate) deslumbran y enamoran al que llega por primera vez.
Los otros días que estuve en San Francisco sirvieron para que me enamorara del lugar: sus calles empinadas, paseos en tranvía, el barrio chino, su gente amable, su barrio latino, el barrio El Castro (barrio gay), su espíritu libre, la bahía tan amplia, el barrio North Beach, música en las calles, el Fisherman´s Wharf (en el puerto, zona de pescadores), y más.
Allí fui a ver una obra de teatro: Rock and Roll. Es una etapa en la vida de un estudiante en los años 50/60 que siente interés por el comunismo y con el tiempo llega a entender que su pasión por el rock no se lleva tan bien con las ideas comunistas. Interesante.
En North Beach estuve con mi amigo Brando Jessie con quien compartí un café y una larga charla además de un paseo por esa zona. Todo se ve distinto de la mano de un residente local. Cenamos comida vietnamita con palitos, toda una experiencia para mí.
Brando es un viajero que va recorriendo el mundo y dejando en su libro sus vivencias al acercarse a gente que ha sufrido la devastación de la guerra y tantas atrocidades de nuestra humanidad.
Es un honor haberlo conocido.
Guardo el mejor de los recuerdos de San Francisco y creo que algún día volveré.
Luego tomé un bus hacia Roseburg, previa conexión en Sacramento. En Roseburg me encontraría con mi amigo John con quien pasaría unos días en su cabaña en Glide en Oregon.
Oregon es un estado increíblemente bello. Sus bosques, sus montañas, sus caídas de agua, sus caminos que serpentean entre los verdes infinitos. Es bello, realmente lo es.
Nuestros días en la cabaña fueron inolvidables: largas charlas, lectura, juego de cartas, caminatas cerca del río que bordea el lugar, paseos en cuatriciclo, y un enorme caudal de amistad que será eterna.
En uno de nuestros recorridos llegamos hasta Crater Lake. Se trata de un lago formado en el crater del volcán Mazama. Al costado del lago está el famoso hotel que sirviera de escenario para la filmación de la película El Resplandor (The Shining). Pudimos recorrerlo ya que está permitida la visita a turistas aunque no se alojen allí. Había nevado así que el paisaje era aún más bello.
Las cascadas son una constante en ese territorio, están una al lado de la otra, y maravillarse es poco.
También pude ver los pueblos típicos del viejo oeste, algunos auténticos y otros copiados para atraer turistas. Uno auténtico es Shaniko, realmente interesante.
Hay algo que realmente me llamó la atención. Una vez por semana íbamos al basural a llevar los residuos, previamente separados para su reciclaje. En el lugar había presos trabajando en tareas de tipo comunitarias. Pensé que sería muy bueno incorporar este hábito ya que estoy segura que no existe mejor manera de reinsertar en la sociedad a quienes han delinquido. También pude verlos en plazas y paseos públicos realizando tareas de mantenimiento.
Cada ruta, cada camino, cada sector público, cada espacio cuenta con clarísima señalización, baños públicos en impecables condiciones. Una sola palabra pasa por mi mente: respeto por el ciudadano. Mucho para aprender. Mucho para copiar en nuestros países de la región latinoamericana.
Llegamos al estado de Washington. Allí hicimos un paseo en ferry por las islas San Juan. Muy recomendable para tener una impresión de la vida en las islas.
La ciudad de Seattle es prolija y simple. Su Mercado Pike concentra gran atención de turistas y locales para comprar un poco de todo: pescado, artesanías, flores.
La torre más alta de la ciudad, Space Needle, te permite ver toda la ciudad desde las alturas. En el piso de observación hay información muy accesible.
Al lado de la torre está el Museo del Rock and Roll, una colorida e interesante estructura arquitectónica que posee en su interior una exhibición de arte, música, documentales y todo lo vinculado al mundo de la música que marcó mi vida. Así que una visita al museo del rock and roll fue el broche de oro para mi viaje.
También estuvimos en Twisp, visitando el mercado callejero de alimentos que se concentra los sábados por la mañana.
Es llamativo ver las casas decoradas esperando Halloween.
Winthrop es un pueblo que también está en esa zona y está preparado para atraer turistas con las fachadas de sus negocios simulando el viejo oeste. Hasta el Municipio tiene ese aspecto.
Como conclusión sólo puedo agregar que es un destino que vale la pena ser tenido en cuenta. El oeste de los Estados Unidos sorprende a todos. Allí hay algo para todos los gustos.
Sé que me falta mucho por recorrer y seguramente lo haré en algún momento del futuro.
Algunos dicen que "viajar te abre la cabeza". Yo agregaría que luego de viajar se aprende y mucho. Y quizás, lo más importante, es que se aprende más sobre el lugar en el que uno vive, el propio territorio, ese que nos conoce y que creemos conocer.
Pero lo mejor de todo es que ya empecé a preparar mi próximo viaje!!!!!!!!!!!!!!!!!

lunes, 27 de octubre de 2008

Las democracias en riesgo.

Decir que las democracias están en riesgo cuando estamos en 2008, después de todo lo que ya hemos experimentado los latinoamericanos, es raro, suena raro.
Los dictadores llegan al poder por diferentes medios. Algunas dictaduras han comenzado como golpes militares. Otros, sin ser militares, han llegado por el voto popular luego de elecciones. Estos últimos, una vez instalados en el poder, comienzan a dejar en evidencia sus señales de marcado interés de perpetuarse en el poder.
Entonces, hasta qué punto podemos decir que nuestras democracias están aseguradas.
Si bien es cierto que, dentro de los sistemas imperfectos, el más cercano a la perfección es el regimen democrático.
Somos humanos. Y como tales tenemos fallas, cometemos errores. La necesidad de regir poder por sobre otros es una característica que se repite en los miles de años en que el hombre está en el planeta.
Cómo nos damos cuenta que una democracia está en riesgo?
Cómo reconocer a un dictador disfrazado de demócrata?
1. Demostrándose alejado de los medios de prensa. Nada de conferencias. Nula interacción con los periodistas. El gobernante se comunica con gacetillas pre impresas o discursos sin posibilidad de dar intervención a los comunicadores.
2. Levantando el tono notoriamente en los discursos.
3. Haciendo, permanentemente, la famosa parodia del artista.
4. Guardar silencio ante los comentarios que puedan aparecer en los titulares, por más cargados de fuego que puedan resultar.
5. Tomando medidas arbitrarias, con los conocidos "decretazos" de necesidad y urgencia.
6. Hechando las culpas de los problemas nacionales a factores externos, por supuesto totalmente ajenos a la vida local.
7. Sin respeto a la propiedad privada. Quizás pareciera necesario aclarar que la propiedad privada es un derecho constitucional. Al decir constitucional me refiero a que forma parte de la Constitución Nacional, Primera Ley de todo país que se considere legítimo.
La lista sería mucho más extensa, pero considero que el lector -más aún si es vecino de esta región- puede aportar algún jugoso dato.
Las democracias empiezan a estar en riesgo cuando los ciudadanos se acostumbran a estas conductas enunciadas más arriba. Cuando los ciudadanos se callan. Cuando los ciudadanos pierden las fuerzas. Cuando los ciudadanos creen que ya no se puede hacer nada. Cuando los ciudadanos creen que deben rendirle honores a sus propios dictadores disfrazados de demócratas defensores de las leyes. Cuando los ciudadanos, por temor a represalias, prefieren apoyar esos regímenes a cualquier precio.

La instrucción pública.

Una vez escuché decir que en la casa se educa y en la escuela se instruye.
Creo que la escuela, así como tantas otras instituciones de nuestras sociedades, no pueden cumplir ambos roles.
Todo aquello que no se ha hecho en la casa, en la familia, entre esas paredes que suelen llamarse "hogar", no se puede cumplir en otro ámbito.
La casa es donde está la familia y si no está la familia debería haber alguien que cumpla ese rol. Siempre debe haber alguien que cumpla el rol contenedor y de afectos que sólo puede provenir de la familia.
En nuestras sociedades la familia ya no existe como tal.
Los tiempos han cambiado y ya nada es igual.
No estoy diciendo que está mal o bien.
Simplemente que los tiempos han cambiado.
Pero el sistema en el cual un niño o niña deben crecer no ha cambiado.
Quizás debo aclarar que estoy manifestando este pensamiento basándome en el país en el que vivo: Argentina.
Hoy se habla de bajar la edad de imputabilidad para poder procesar a menores que cometen delitos.
Una vez más, se empieza por el fin.
Si la atención y la política estuvieran dirigidas a brindar una buena base instructiva con capacitación permanente y constante a los menores, creo que no deberíamos preocuparnos por la creciente ola delcitiva en la que participan menores.
Algo está mal. Muy mal.
Los chicos están solos. No hay nadie en casa que los pueda contener.
Tampoco van a la escuela. Se ha evidenciado en los últimos años una alarmante deserción en el nivel secundario como nunca antes.
Es decir, no sólo están solos, sino en situación de abandono total. Entonces somos testigos de este caos generalizado que se apodera de las calles.
Estos errores se pagarán muy caro. De hecho es lo que está ocurriendo.
Sé que designar un aumento presupuestario para las escuelas no es una medida que asegure futuros votos y votantes.
Al menos eso ocurre con las economías de nuestra región sudamericana.
No sería una medida popular o populista permitir el acceso a la instrucción pública con escuelas en exelente estado de conservación, con ámbitos que seduzcan a los niños y niñas, adolescentes y adultos que concurren a completar su período de instrucción.
Acá es todo al revés.
Una vez más, la culpa es nuestra, sólo nuestra.
Por lo tanto creo que, la próxima vez que escuchemos o leamos sobre el deterioro y decadencia de nuestras sociedades, pensemos en todo lo que no se ha hecho en el debido tiempo.
Pensemos en todos los errores incurridos una y otra vez.
Pensemos en nuestros gobernantes que algún día serán demandados por la justicia divina. La única.

viernes, 24 de octubre de 2008

Compromiso.

Comprometerse es una palabra en desuso. O al menos parece serlo.
Qué significa comprometerse? Yo creo que tiene que ver con asumir responsabilidad, con lealtad, con jugarse al todo o nada, con honestidad. Sí, cuántas palabras en desuso.
Uno se debe comprometer con la palabra ante los amigos.
Ante la pareja.
Ante los compañeros de trabajo.
Ante los vecinos.
Vivimos en una sociedad que, nos guste o no nos guste, debe manejarse con reglas. De lo contrario es caótico.
Si nos comprometemos nos ajustamos a una de las tantas reglas que se nos exigen por y para vivir en una sociedad.
Cómo se hace?
Yo creo que empezando por cosas pequeñas y sencillas que son enormes, según el punto de vista desde donde se miren.
O quizás, debería decir, que primero debemos comprometernos con nosotros mismos.